Anatomía de cámaras y conductos

Antes se tenía una idea muy sencilla de la anatomía de las cámaras y conductos, ya que la información de la que se disponía se extraía únicamente de radiografías y de otros métodos similares. Se empezó a tener un conocimiento más claro gracias a métodos de estudio como la diafanización de los dientes, con productos químicos que lo transparentan y tiñendo la pulpa con tinta china. Este método permite saber si hay muchos conductos dentro de una misma raíz, con muchas ramificaciones. Por eso hablamos de sistema de conductos radiculares, que puede constar de uno principal, el de mayor calibre, y de varios conductos accesorios, o bien tener todos un diámetro similar. La mayoría de los sistemas de diagnóstico clínico, como la radiografía, la radiovisiografía, etc. están basados en el uso de rayos X, y aunque nos suministran información sobre dimensiones, forma, longitud, alteraciones patológicas de los conductos, etc. todos ellos son imprecisos. No se pueden distinguir detalles tales como las bifurcaciones y las anastomosis, además habrá superposición de las estructuras. El estudio tomográfico tridimensional sí nos puede mostrar una anatomía real del sistema de conductos.

Leyes para favorecer la localización de los conductos radiculares:

– Ley de simetría: excepto para los molares superiores, los orificios de los conductos son equidistantes de una línea mesiodistal que pase por el centro del piso de la cámara pulpar. Los orificios situados a ambos lados de esta línea se encuentran perpendiculares a ella.
– Ley de localización: los orificios de los conductos están localizados en la unión de las paredes con el suelo a nivel de los ángulos entre las paredes y al final de las líneas de fusión del desarrollo radicular (mapa del piso).

CAVIDAD PULPAR:

Dentro de los dientes existe una cavidad pulpar, que se asemeja al contorno externo del diente. Esta cavidad se divide en dos partes: la cámara pulpar dentro de la corona y el conducto radicular en la raíz (lo que tenemos en la raíz no es sólo un conducto radicular, sino un complejo sistema de conductos radiculares). La cavidad pulpar está ocupada por la pulpa dentaria, tejido conjuntivo muy vascularizado e inervado. El paquete vasculonervioso entra y sale cerca del extremo de la raíz (ápice radicular) por uno o varios orificios, cada uno llamado foramen apical. La cámara pulpar es siempre una cavidad única y si se analiza el diente a nivel de la unión esmalte-cemento la cámara está centrada respecto a las paredes externas del diente. Esta cámara varía de forma de acuerdo con el contorno externo de la corona. La cámara es un espacio limitado por paredes, que reciben el mismo nombre que las superficies de la corona que se encuentran más próximas (mesial, distal, vestibular, palatino/lingual). La pared cameral que está más cerca de oclusal se denomina techo cameral, mientras que la opuesta, que está más cerca del ápice, se denomina piso cameral (si hay más de un conducto).

En incisivos y caninos no habrá piso cameral y la cámara se continúa sin solución de continuidad con el conducto. Las prolongaciones de la cámara pulpar bajo las cúspides se denominan cuernos pulpares (están bien desarrollados en los jóvenes y desaparecen gradualmente con la edad).

En dientes multirradiculares, existe un piso, de aspecto nacarado (tiene un color más oscuro que las paredes que lo rodean), que es convexo hacia oclusal y se encuentra por debajo del cuello del diente. Con el tiempo, la pulpa va disminuyendo, acercándose el techo al piso (nunca el piso al techo). En el piso podemos ver unos surcos que corresponden a líneas de fusión del desarrollo de las raíces y que se dirigen hacia las entradas de los conductos. Estos surcos forman un dibujo conocido como “mapa del piso”, útil para localizar los orificios de entrada de los conductos radiculares.

El tamaño de la cavidad pulpar está determinado fundamentalmente por la edad del paciente y varía a lo largo de la vida del individuo. Los dientes de los niños tienen las cavidades pulpares más grandes con los cuernos pulpares bien desarrollados. Con la edad, y las agresiones que sufren los dientes, los cuernos pulpares se van atrofiando. La cámara también se reduce de tamaño por la aposición de dentina terciaria, que se deposita desde el techo cameral.

Los conductos radiculares nacen en la cámara pulpar y se dirige al ápice radicular. Es cónico, ya que se va estrechando a medida que llega al ápice. No es realmente un conducto, sino un sistema de conductos.
Sus orificios de entrada se encuentran en los ángulos de unión entre las paredes y el piso de la cámara pulpar.
La anatomía del sistema de conductos radiculares es muy variable de unos pacientes a otros, e incluso en un mismo paciente en diferentes periodos de tiempo.

La anatomía de los ápices va cambiando con la edad, cuanta más edad los conductos se van estrechando. Los ápices abiertos o paralelos aparecen en personas más jóvenes. Los jóvenes tienen los conductos más amplios que en los ancianos: es más amplio en el ápice que a otros niveles de la raíz, por lo que ha sido descrito con “apariencia de trabuco”. Al madurar el diente, el orificio en forma de embudo se calcifica y se constriñe hasta una forma radicular normal con un pequeño foramen apical.
Cuando una persona va envejeciendo va desgastándose el esmalte y va creciendo cemento por la parte apical.
A veces en la radiografía no se ven los conductos, por eso la radiografía es útil, pero a veces engañosa.

El conducto radicular se divide en dos partes:

– El conducto dentinario: está recubierto de dentina y contiene la pulpa. Se va estrechando hacia apical. La forma del conducto es cónica más ancha en la corona y más estrecha en el ápice. Este conducto termina en la constricción apical.
– El conducto cementario: es mucho más corto que el anterior. Comienza en la constricción apical y termina en el foramen. Está en contacto con el cemento. Una parte del conducto con forma de embudo, que se estrecha para después ensancharse. Al estar rodeado de cemento, se denomina conducto cementario, que contiene periodonto y está revestido de cementoblastos, no de odontoblastos. Se llama también muñón pulpar al periodonto que se introduce en el conducto cementario.

Constricción apical: es la zona más estrecha del conducto, donde se unen el conducto cementario y el dentinario y hasta donde se debe llegar en el tratamiento de conductos. Es nuestro límite de trabajo, que no es el límite de la raíz, es decir, no se encuentra a nivel del foramen apical, ya que el lugar de máxima estrechez del conducto suele estar entre 0,5 y 1,5mm antes del foramen apical. La constricción apical suele coincidir con el lugar donde termina la dentina y comienza el cemento, por dicha razón esta zona se denomina CDC (cemento dentina conducto).

Después de la constriccion apical, el conducto se ensancha hacia el foramen y adopta un aspecto de embudo, que mide aproximadamente 0,5mm de largo y está revestido por cemento. En el interior de este embudo no hay pulpa, hay periodonto invaginado desde el exterior del diente (muñón pulpar- ¡¡ NO ES PULPA, sino periodonto!!).

A nivel histológico se habla de CDC (Cemento dentina conducto: lugar donde termina la dentina y empieza el cemento, a 0,5-1 mm del foramen apical). El cemento no siempre está a igual altura en toda la periferia del conducto, por lo que no es un límite claro. Desde el punto de vista clínica, no podemos saber cómo es exactamente el CDC en cada caso y, además, no siempre coincide con la zona de máxima estrechez; por tanto, para los tratamientos de los conductos utilizaremos la constricción apical como referencia y no el CDC.

El foramen apical, rara vez coincide con el extremo de la raíz, suele estar situado un poco antes del ápice y algo hacia distal (alrededor de 0,5mm). En muchas ocasiones se pueden encontrar varios forámenes.

Dentro de la cavidad pulpar se encuentra la pulpa, un tejido conjuntivo muy rico en vasos y nervios, muy vascularizado e inervado, pero sin circulación colateral. Cuando ese tejido enferma, habrá que actuar sobre él con determinados instrumentos.

La anatomía de cámaras y conductos se divide en tercio coronal, media y apical. En dientes en formación se ve un ápice en trabuco, abierto y más ancho en el ápice y se va cerrando, por lo que en un estadío intermedio entre el inicio y el final de la formación, se podrá ver un conducto recto.
Por lo tanto, la anatomía de los conductos varía con el tiempo. Además, ante estímulos como bebidas muy frías o fuerzas oclusales excesivas (comida muy dura, morder objetos) disminuye la pulpa. También se forma cemento en el ápice de la raíz con los años, por lo que en pacientes mayores el final del sistema de conductos estará más alejado del ápice radicular. Por último, cuando hay caries, el conducto disminuye de tamaño, alejándose de la caries. Si se hace un tratamiento de conductos en un paciente joven, sin el ápice cerrado, este ápice no se cerrará, ya que ya no existe pulpa que cierre el ápice.

El ápice anatómico es el final de la raíz, que no coincide con el foramen apical (el foramen está menos oclusal y más lateralizado). La distancia aproximada de la constricción apical al foramen apical es de 0,5 mm, mientras que la distancia de la salida del foramen apical al ápice de la raíz será de 0,5-1 mm.

La constricción apical puede ser de varios tipos:

– Tradicional.
– En embudo: Cuando el conducto termina en el final de la raíz.
– Múltiple: Cuando hay varias constricciones en el conducto.
– Paralela: Cuando la constricción apical no se ensancha después de estrecharse.

Todos estos tipos de constricciones apicales son normales y no se consideran patológicos. Para el estudio de la anatomía de las cámaras y conductos de cada diente, destacaremos los aspectos con mayor transcendencia clínica:

1. Longitud promedio del diente
2. Número y situación de las raíces y conductos
3. Forma de la cámara pulpar, tanto en sentido vestíbulo-palatino como mesiodistal, y altura del piso pulpar.
4. Número de cuernos pulpares
5. Situación de los orificios de entrada de los conductos radiculares
6. Morfología de los conductos.

INCISIVO CENTRAL SUPERIOR:

Estadísticamente mide 22,5 mm desde el borde incisal al ápice de la raíz. La cámara en sentido vestíbulo-palatino, es más ancha a nivel del cuello y se estrecha hacia incisal. Tiene forma de un triángulo con la base hacia cervical y con tres cuernos pulpares, uno en cada lóbulo de desarrollo.

Mesiodistalmente sigue el diseño de su corona: más ancho a nivel incisal y más estrecho a nivel cervical. Desde mesial o distal tendrá forma de otro triángulo con el vértice hacia incisal. Para realizar un tratamiento de conductos, se entrará desde palatino. En pacientes mayores, la cámara pulpar es menos triangular, ya que se va estrechando con el tiempo. También depende del paciente, unos tendrán las cámaras más triangulares y anchas que otros. Tiene un solo conducto radicular principal; pueden existir bifurcaciones (conductos laterales o accesorios), sobre todo a nivel del tercio apical. Pueden existir también conductos laterales en el tercio medio, aunque es más extraño. Es un conducto más o menos recto, sin solución de continuidad con la cámara pulpar y se encuentra centrado en el eje de la raíz. Tiene forma redondeada. Suelen tener una curvatura hacia palatino, con lo que no podremos detectarla en la radiografía. Puede ser dificultoso encontrar el conducto en los pacientes ancianos debido a la obliteración que puede sufrir.

INCISIVO LATERAL SUPERIOR:

Más corto y estrecho que el central (22mm). Tiene dos cuernos pulpares y la cámara con forma triangular, pero más estrecha, porque el diente es estrecho.

El triángulo tiene la misma orientación que el central. Sin embargo, este diente se caracteriza por tener en ocasiones el ápice inclinado hacia distal en el tercio apical. Suele tener curvatura hacia palatino, lo que hace que fracasen muchos tratamientos de conductos, en especial si está inclinado hacia palatino, ya que no se verá en la radiografía.

Tiene un solo conducto principal, pero puede haber conductos laterales.

CANINO SUPERIOR:

Es el diente más largo de la boca, puede medir 26-27 mm de la cúspide al ápice de la raíz. Presenta una sola raíz achatada mesiodistalmente y un solo conducto, de fácil localización centrado en el eje de la raíz. La cámara pulpar es bastante angosta en sentido mesiodistal. Presenta un único cuerno pulpar dirigido hacia la cúspide y vista desde mesial o distal, veremos que la cámara es triangular con la base dirigida hacia cervical, pero su apertura será ovalada.

La raíz y, por tanto, la pulpa radicular, es mucho más ancha en sentido vestíbulo-lingual que mesiodistal y, en consecuencia, el conducto presenta una forma acintada (puede haber una zona más estrecha en el centro, que de aspecto de ocho). Desde proximal, se ve un conducto muy ancho que se estrecha mucho hacia el ápice y se encuentra La apertura la realizamos desde palatino. En resumen, el conducto es mucho más ancho en sentido en sentido mesiodistal. Eso hace que sea frecuente realizar una perforación en el diente al realizar un tratamiento de conductos en este diente. Tiene un solo conducto y es más raro que tenga conductos laterales como ocurre en los centrales.

PRIMER PREMOLAR SUPERIOR

Normalmente tiene dos raíces (vestibular y palatina). De la corona suele emerger un tronco común que se furca en dos al llegar al tercio medio radicular. Puede ser también unirradicular, pero eso es más raro. Independientemente del número de raíces tiene dos conductos (vestibular y palatino). En algunos casos el diente puede tener raíces con tres conductos. Visto desde vestibular parece un canino.

Desde vestibular se ve una cámara ovalada, y desde mesial o distal se ve una cámara mucho más amplia con un cuerno pulpar hacia cada cúspide (tiene dos cuernos pulpares), el más desarrollado es el vestibular. Su cámara pulpar es amplia en sentido vestíbulo-palatino, mientras que en sentido mesiodistal es mucho más estrecha. Presenta un piso redondeado (siempre es convexo hacia oclusal y con su punto más alto en el centro), siempre por debajo del cuello del diente y bajo el cual se dividirá la cámara en dos conductos radiculares. Los orificios de entrada de los conductos radiculares tienen forma de embudo y se encuentran debajo justo de cada una de las cúspides, en el ángulo entre la pared vestibular o palatina y el piso cameral. Tengo que rotar el haz de rayos para poder ver los dos conductos, ya que en una proyección ortogonal veré solo uno. Es muy común que existan bifurcaciones en el tercio apical y que las raíces sean muy curvadas.

SEGUNDO PREMOLAR SUPERIOR

Normalmente tiene una sola raíz, aunque en ocasiones puede presentar dos. la longitud promedio es un poco mayor que en el primer premolar. En muchas ocasiones tendrá un único conducto pulpar, pero puede tener dos (40%). La cámara pulpar es ancha en sentido vestíbulo-palatino y estrecha en sentido mesiodistal. Desde vestibular es ovalada y es más ancha en sentido vestibulopalatino. Existen dos cuernos pulpares, uno hacia cada cúspide, el cuerno que va a la cúspide vestibular está más desarrollado. Hay veces que el diente puede tener una única raíz, pero puede que haya dos conductos.

Si tiene un único conducto, no tendrá piso y el conducto estará centrado en el eje medio de la corona, mientras que, si tiene dos conductos, tendrá uno bajo cada cúspide y presentará piso que se extiende apicalmente muy por debajo del nivel cervical. Es importante saber el número de forámenes apicales que presenta este diente, ya que habrá que sellarlos todos. En algunos casos, el conducto único puede bifurcarse en múltiples conductos.

PRIMER MOLAR SUPERIOR

El molar superior tiene dos raíces vestibulares y una palatina. Tiene cuatro cuernos pulpares, uno por cada cúspide y el más desarrollado está bajo la cúspide mesiovestibular. El piso está por debajo del nivel cervical, siendo redondeado y convexo hacia oclusal. Los orificios de entrada de los conductos radiculares tienen forma de embudo y, como norma general, se encuentran en el eje de la raíz respectiva, en los ángulos de unión de las paredes de la cámara y la zona de unión de las paredes con el piso. El ángulo entre la corona y las raíces vestibulares varía entre los diferentes dientes, por lo que la posición de los conductos variará. Si las raíces están paralelas, los orificios estarán separados. Cuanto más divergentes sean las raíces, más juntos estarán los orificios de entrada. Tendrá al menos un conducto por cada raíz. Tendrá, en ocasiones, cuatro conductos, uno en cada raíz y dos en la raíz mesiovestibular. Cada conducto recibe el nombre de la raíz en la que se encuentra (mesiovestibular, distovestibular y palatino), y el cuarto conducto se denomina mesiopalatino, ya que está más hacia palatino que el otro conducto de la raíz mesiovestibular.

El conducto palatino es el más largo y ancho de los cuatro y generalmente no presenta problemas para su localización, además se encuentra en el centro de la raíz palatina y es fácil de localizar. La entrada del mesiovestibular está justo debajo de su cúspide, pero los conductos distovestibular y mesiopalatino no tiene una localización tan exacta. El conducto distovestibular suele estar hacia el eje de la raíz del diente. Los tres primeros conductos forman un triángulo, pero el cuarto conducto sale hacia mesial y palatino de lo que está el mesiovestibular.
Es tan frecuente la presencia de un cuarto conducto que habrá que buscarlo siempre, aunque normalmente no es fácil de encontrar, este cuarto conducto (mesiopalatino) está más hacia palatino que el mesiovestibular.

Para facilitar la localización del orificio mesiopalatino, podemos trazar una línea que una el conducto palatino con el mesiovestibular; si ahora trazamos una perpendicular a esta línea desde el conducto distovestibular, deberemos buscar la entrada del cuarto conducto en una zona que esté aproximadamente donde confluyan ambas líneas y algo más hacia mesial de la línea que une el mesiovestibular con el palatino. La forma de la cámara pulpar es trapezoidal, con mayor dimensión vestíbulo-palatino que mesiodistal. El tercio apical es el que con más frecuencia presenta conductos laterales.

SEGUNDO MOLAR SUPERIOR

Es bastante similar al primer molar. Las diferencias son que las raíces no se separan tanto como en él y pueden estar incluso fusionadas. Los conductos son menos curvados y el orificio del conducto distovestibular se encuentra más cercano al centro del diente que el primero molar. Presenta tres raíces, que son más paralelas entre ellas que las del primer molar, por lo que la entrada a los conductos será diferente (más separadas entre ellas). La situación de los conductos será similar a la del primer molar, aunque la presencia de un cuarto conducto mesiopalatino no es tan frecuente. Es más frecuente que presente sólo tres conductos.

La forma de la cámara es trapezoidal. El conducto distovestibular va a estar más cerca del eje de la raíz que en el primer molar, en el cual ese conducto estará más hacia vestibular. Los conductos, por lo general, suelen tener la entrada cerca de las cúspides. Los conductos radiculares están más separados en el siete que en el seis. El seis tiene las raíces más divergentes, en cambio en el siete son más paralelas. El tratamiento de los conductos se hace también viendo la posición del diente. Ya que puede estar más inclinado.

INCISIVO CENTRAL INFERIOR

El central suele ser un poco más corto que el lateral. Es el diente más pequeño de la boca. Inicialmente tiene tres cuernos pulpares y una cámara pulpar triangular con el vértice hacia cervical desde vestíbular y hacia incisal desde mesial o distal, aunque con el tiempo se va ovalando (una cámara ovalada es normal). Tiene un conducto acintado (con mayor dimensión vestíbulo-lingual que mesiodistal) con un estrechamiento brusco en apical, aunque en ocasiones pueden verse dos conductos (vestibular y lingual) o un conducto que se bifurca en el tercio medio de la raíz. La dirección de entrada será también desde lingual, en un punto desde el borde incisal y el cíngulo.

INCISIVO LATERAL INFERIOR

El incisivo lateral inferior tiene dos cuernos pulpares y una cámara triangular que puede ser ovalada. Tiene un conducto, aunque puede presentar dos conductos con mayor frecuencia, siendo el conducto palatino más difícil de encontrar, por lo que habrá que buscarlo siempre. En este diente se abrirá más desde incisal, por la forma del conducto. Al ser un conducto acintado, es fácil perforar el diente. En algunos casos, el conducto es único, se bifurca y, en el ápice, vuelve a fusionarse. Por lo general, cuando un paciente tiene una anomalía en la anatomía de cámaras y conductos en un diente, suele tenerla también en el contralateral, por lo que, si hay que extraer uno y tratar el otro, se estudia el diente extraído antes de realizar el tratamiento de conductos.

CANINO INFERIOR

Se parece al canino superior, pero es de dimensiones más pequeñas. Es muy frecuente que el conducto de este diente se bifurque, por lo que habrá que sospechar de bifurcaciones cuando se vea un conducto que se estrecha. Pueden aparecer como un solo conducto en la radiografía ya que se superponen. También presenta, en ocasiones, dos conductos. Un neoconducto es aquel conducto que no presenta el paciente y que hace el profesional por accidente. Para tratar el conducto, en ocasiones hay que entrar desde vestibular.

PRIMER PREMOLAR INFERIOR

Normalmente existe una sola raíz (C y D). La cámara pulpar es amplia en sentido vestíbulo-lingual y estrecha en sentido mesiodistal. Tiene dos cuernos pulpares. Los premolares inferiores tienen la característica de tener una angulación diferente entre corona y raíz, lo que hace que sea fácil perforarlo si no se presta atención a esta particularidad. Desde vestibular se parece a un canino. Pude tener un conducto, más frecuente, o dos conductos, y habrá que buscar un segundo conducto. El conducto puede bifurcarse, aunque con frecuencia vuelve a unirse, de forma que en el tercio apical hay un solo conducto.

SEGUNDO PREMOLAR INFERIOR:

La corona tiene una angulación menor que el primer premolar y los conductos, que pueden ser uno o dos, pueden estar curvados (A y B). La cámara pulpar es ovalada desde vestibular y cuadrangular desde mesial o distal y presenta dos cuernos pulpares bien desarrollados. Tiene una sola raíz y siempre habrá que buscar los dos conductos. Puede bifurcarse.

PRIMER MOLAR INFERIOR

Presenta dos raíces (mesial y distal), cinco cúspides y un piso por debajo del cuello, con un techo que estará más o menos alejado del piso. A nivel oclusal, la cámara pulpar está localizada en los dos tercios mesiales de la corona y tiene forma trapezoidal, con mayor dimensión en sentido mesiodistal que en sentido vestibulolingual, donde será especialmente pequeña en la parte distal. La pared mesial suele tener una convexidad hacia distal, llamada murete mesial, que dificulta el correcto tratamiento de los conductos, por lo que habrá que eliminarlos. Esta pared tiene una dimensión vestíbulo-lingual mayor que la pared distal. El piso de la cámara es redondeado y convexo hacia oclusal. Tiene forma más triangular que a nivel oclusal y se encuentra exactamente por debajo del nivel cervical. Al ser el único diente con cinco cúspides, es el único diente con cinco cuernos pulpares, uno por cada cúspide, siendo el mesiovestibular el más marcado. El cuerno pulpar distal suele estar cerca del eje del diente.

Sin embargo, el número de conductos es más variable. La raíz mesial presenta dos conductos (mesiovestibular y mesiolingual). Las entradas de estos conductos se encuentran localizadas debajo de las cúspides correspondientes. La raíz distal puede disponer de uno o dos conductos, en igual disposición que la mesial y pudiendo tener una entrada común o separada; por tanto, el diente puede tener tres o cuatro conductos. Cuando solamente se ven tres entradas, están dispuestas en forma triangular con base mesial, cuyos vértices serían los conductos mesiovestibular y mesiolingual y el vértice distal que correspondería al conducto distal. Cuando hay un solo conducto distal, su forma puede ser circular o acintada en sentido vestíbulo lingual; si es acintada hay que pensar en la probabilidad de que se bifurque en dos conductos (V y L), o que sea acintado pudiendo tener uno o más forámenes apicales. El mapa del piso son unas líneas en el piso de la cámara pulpar, que se originan con la unión de las raíces en el desarrollo y orientan hacia la entrada de los conductos. Aunque el primer molar inferior suele tener dos raíces, puede presentar una raíz de más, que se denomina rádix paramolaris (si está hacia mesiovestibular) o rádix endomolaris (si está hacia distolingual, se ha llegado a encontrar hasta en un 40% de la población en razas mongolas).

SEGUNDO MOLAR INFERIOR

Tiene dos raíces, en la raíz mesial suele haber dos conductos, aunque puede tener solamente uno. Lo habitual es que tenga tres conductos, uno en la raíz distal y dos en la mesial, aunque esto puede variar. En la cámara pulpar habrá cuatro cuernos pulpares, uno debajo de cada cúspide. La cámara estará situada en los dos tercios mesiales del diente. Suele haber una entrada para cada conducto, aunque a veces de ve una entrada muy alargada que puede ser dos conductos o un único conducto acintado. En algunas ocasiones, el segundo molar presenta una sola raíz con dos o tres conductos. En ocasiones se ve un conducto en C, un conducto acintado que esta curvado, formando una C y dificultando el tratamiento.

TIPOS DE CONDUCTOS RADICULARES:

a) Según la dirección del eje del conducto: rectos, acodados, en bayoneta.

b) Puede coincidir o no con el eje radicular. En el caso de aquellos que no lo hacen, la divergencia podrá ser total o solamente separarse del eje a nivel apical.

c) Forma de sección: Circular, ovalada, arriñonados, en forma de ocho, en “C” (conducto problemático para el tratamiento), etc.

d) Cuando aparecen dos conductos en una raíz:

1. Conductos paralelos: terminan en dos forámenes diferentes
2. Conductos fusionados: los dos conductos que emergen de la cámara se unen y terminan en un solo foramen. Pueden ser en forma de Y o de U.
3. Conducto bifurcado: de la cámara sale un solo conducto que se separa y termina en dos forámenes.
4. Conducto bifurcado y fusionado: de la cámara emerge un conducto que se bifurca inicialmente, y de nuevo se fusionan estas ramas terminando en un solo foramen apical.

CLASIFICACIÓN DE WEINE:

Posibilidades de conductos principales en una sola raíz:

• Tipo I – Único conducto que termina en un foramen apical.
• Tipo II – Dos conductos que terminan en un único foramen.
• Tipo III – Dos conductos que terminan en dos forámenes, uno en cada uno.
• Tipo IV – Un conducto que se bifurca y termina en dos forámenes.

Un conducto recurrente es aquel de menor diámetro que se bifurca, pero que se vuelve a fusionar con el principal antes de salir por el foramen apical. Esta posibilidad no se ha incluido en la clasificación de Weine. Un conducto también puede dar lugar a conductos laterales o accesorios oblicuos, transversos o en bayoneta. Estos conductos laterales serán más frecuentes en el tercio apical de la raíz. Cuando hay conductos rectos laterales uniendo dos conductos principales, se les denominará interconductos. Clínicamente tiene poca transcendencia, ya que si se sellan los dos conductos principales estará aislado. Sin embargo, conviene intentar sellarlos también.

Los conductos pueden terminar en un delta apical, que significa que el conducto no termina en un único foramen, sino en varios. Puede ser de varios tipos:

a) En el primero habrá un conducto principal que llega hasta el foramen apical, dando muchas ramas laterales.

b) En el segundo, el conducto principal desaparecerá en el tercio apical dando lugar a muchos conductos accesorios, ramificándose. Al foramen apical no llegará ningún conducto principal.

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